Seguros de Vida: aquellos (maravillosos) años en los que pensábamos que “eso” sólo le sucedía a los demás

Nadie está preparado para afrontar una situación en la que tu vida tal y como la habías imaginado ya no vaya a ser así. Crecemos con la sensación de que estamos “innatamente protegidos” y que esas situaciones difíciles que a veces vemos en la tele sólo le ocurre a los demás.   Pensar en que no tienes la capacidad de controlarlo todo provoca miedo, angustia, vértigo. Pero lo cierto es que hay muchas más circunstancias que se escapan a nuestro control que la pequeña proporción que sí dependen exclusivamente de nosotros.

“Como expertos en la materia lo más complicado de hacer ver a nuestros clientes, en una sociedad en la que prima la inmediatez y el cortoplacismo, es que hay soluciones para amortiguar el impacto que puede provocar un escenario tan trágico como puede ser una invalidez, dependencia o fallecimiento”. Así lo ha manifestado José Antonio Buzón, CEO de COHEBU, durante una ponencia sobre Seguros de Vida riesgo y Dependencia, insistiendo en que “El verdadero valor de un seguro de vida no reside en el capital asegurado sino en la tranquilidad de protección para ti y tu familia ante cualquier imprevisto”.

Buzón, que ha repasado “la amplia variedad de soluciones” en el sector Seguros, ha explicado que “un seguro de vida no tiene nada que ver con el lujo ni con rentas altas, sino con la responsabilidad previsora de cada uno”.

Según el último informe de Inverco sobre el Ahorro Financiero de las Familias Españolas, los seguros han registrado el mayor crecimiento anual por volumen de negocio, con un 8,2%. La explicación es que las familias españolas cada vez delegan más en mediadores profesionales y aseguradoras una mayor parte de su ahorro. Y es que frente a la escasa rentabilidad de un depósito bancario, que ofrece de media en la actualidad una rentabilidad del 0,8%, existen productos en el sector asegurador que brindan –ante el mismo riesgo- en torno a un 2% de beneficio, con las ventajas fiscales añadidas: por ejemplo, en un PIAS, si cobramos el capital como renta vitalicia los rendimientos generados no tributan impuestos.

En referencia a los más jóvenes Buzón ha expuesto que “a pesar de ser una generación peor pagada que su predecesora” factores como la emancipación tardía permite que los denominados “Millennials” puedan dedicar una parte de su salario al ahorro. Además también comentado que “existen supuestos que pueden suceder independientemente de la edad” como una invalidez del asegurado que no le permita continuar trabajando en su profesión y que quedarían cubiertos con este tipo de productos”.

En cuanto a la Dependencia ha introducido su argumento con la cita de J. Abbot "La discapacidad no te define; te define cómo haces frente a los desafíos que la discapacidad te presenta",  desarrollando varias opciones que cubren los distintos apoyos que pueda necesitar el asegurado y ha concluido que “la política de asesoramiento de COHEBU es que el cliente que no disponga de este tipo de solución sea porque realmente no lo quiera, no porque no se haya parado a reflexionar sobre ello o desconozca su existencia”.